Consejos para un mejor cuidado

ALIMENTACIÓN

La alimentación de tu nuevo amigo es extremadamente importante. Es conveniente empezar a alimentar a tu perro con la misma dieta que ha tenido anteriormente y si ésta se altera, el cambio deberá hacerse de forma gradual.

Así como el cachorro que crece rápido necesita los minerales, vitaminas, proteínas, etc., correctos para el crecimiento y el desgaste energético, el perro adulto tiene requerimientos en proteínas mucho menores y, en ocasiones, un aporte de energía también mucho menor.

El cambio de alimentación de cachorro a adulto, y cualquier cambio de alimentación en general, debe hacerse de forma gradual, mezclando la comida antigua con cantidades cada vez mayores de la comida nueva. De esta forma en 7 o 10 días se habrá sustituido gradualmente la antigua por la nueva alimentación. La mayoría de los perros acepta sin problemas este cambio.

El estilo de vida del animal deberá tenerse en cuenta, un perro con mucha actividad necesitará una alimentación bastante diferente a la de una mascota casera que apenas hace ejercicio.

La obesidad puede ser un problema común en los perros. Para prevenirla se deben respetar las cantidades de comida que corresponden a nuestro perro en relación a su edad, tamaño, cantidad de ejercicio, etc. No deben darse golosinas ni comida entre horas. Si nuestro perro ya es obeso, para ayudar a reducir y mantener el peso hay dietas especiales bajas en calo- rías, que serán prescritas por el veterinario.

La correcta alimentación es excepcionalmente importante en animales viejos. Una dieta baja en calorías puede ser de ayuda, pues las necesidades de energía son, con frecuencia, meno- res. El balance de proteínas y minerales es crítico, ya que el exceso de las primera y de minerales como la sal y el fósforo, pueden perjudicar el corazón, hígado y riñón. También existen dietas especiales apropiadas para ellos.

La alimentación debe ser racional, es decir, apetitosa, suficiente, adaptada y equilibrada.

Conviene que la comida le sea administrada siempre a las mismas horas, preferentemente por la tarde-noche antes de uno de sus paseos. En cuando a la bebida, el animal deberá tener agua limpia y fresca permanentemente a su disposición.

A la hora de plantearte la alimentación de tu perro piensa que existen actualmente en el mercado piensos estudiados para cubrir sus necesidades según su tamaño, edad, actividad, etc., por lo que creemos que debes adquirir este tipo de alimento y no prepararlo tú en casa, ya que el resultado, si el pienso es de calidad, lo notarás en la salud de tu perro a la larga.

Los alimentos enlatados contienen un 75% de agua, por lo que al comprarlos, de cada 100 gramos se pagan 75 gramos de agua. Los alimentos secos resultan mucho más económicos por unidad energética y además resultan más sanos para la dentadura del animal, pues ayudan a limpiar los dientes de sarro, y fortifican la encías de una forma natural.

Puesto que un producto seco de alta calidad suele tener un elevado contenido de elementos de origen animal, a tu perro este producto le gustará tanto como un producto enlatado. Además, una bolsa de alimento seco abierta resulta más fácil de conservar.

Tienen la ventaja de la comodidad, son alimentos equilibrados en proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales. Son muy completos y favorecen el buen funcionamiento digestivo.

A la hora de elegir un buen alimento hay que saber interpretar la lista de ingredientes. Cuanto mayor sea el contenido de un determinado ingrediente, más alto será el lugar que éste ocupe en la lista. Por ejemplo, las proteínas de origen animal son más aptas y se digieren mejor que las de origen vegetal. Lo mismo ocurre con las grasas (la grasa avícola posee unas características digestivas superiores). En resumen, cuanto mayor sea el número de componentes de origen animal y cuanto más alto sea el lugar que ocupen en la lista de ingredientes, tanto mejor será la calidad del alimento.

La cantidad de alimento a administrar a tu animal depende de la calidad, es decir, los alimentos de alta calidad suelen ser más caros, pero al ser su valor energético más alto, la ración será menor, con lo cual suelen resultar incluso más baratos; dentro de cada marca hay líneas específicas según las necesidades del perro: cachorro, joven, adulto, con mucho desgaste físico, obesos, viejos. Puede darse seco o humedecido con un poco de agua. Si el perro no lo come bien se puede mezclar con una o dos cucharadas de carne de bote para que le resulte más apetitoso. Siempre que se de alimento el animal debe tener un buen aporte de agua, que deberá mantenerse en todo momento fresca y limpia.

HIGIENE

No bañes a tu animal hasta siete días después de haber sido vacunado. Si es necesario límpialo con un champú seco o un paño humedecido en alcohol de romero y después cepíllalo enérgicamente. Cuando le puedas bañar utiliza un champú para perros o, en su defecto, un champú para niños con un pH ácido. Sécalo completamente con una toalla y secador. La frecuencia del baño es muy variable según el tipo de perro y su forma de vida: un animal que tenga el pelo largo o viva en el campo se ensuciará más que uno de pelo corto o un perro casero.

Los de pelo largo deben cepillarse al menos una vez al día para evitar la formación de nudos y quitar el pelo muerto. En los de pelo corto es conveniente realizarlo dos veces por semana.

Es importante llevar a cabo limpieza de oídos (sobre todo si tu mascota tienen las orejas caídas), boca y revisar la uñas:

  • Oídos: haz la limpieza con un algodón humedecido en un poco de alcohol o empleando productos específicos a la venta en tiendas especializadas o clínicas, sin profundizar demasiado para no dañar el conducto auditivo.
  • Boca: proporciona a tu perro huesos de imitación (cuero) una o dos veces al mes, ya que para él representa un juguete, no se astillan y le limpia el sarro de los dientes.
  • Uñas: crecen constantemente. Si tu animal hace mucho ejercicio se limarán por sí solas. En caso contrario deberás llevarlo al veterinario para que se las corte. No intentes hacerlo tú mismo porque podrías dañar el nervio que está en ellas, lo que resulta muy doloroso para el animal. Si tu perro tienen espolones (dedo “colgante” que tienen algunas razas en las patas traseras) vigílalos, las uñas aquí crecen de forma circular y pueden clavarse en la carne.

Observa si arrastra el trasero restregándose contra el suelo, es posible que tenga parásitos o que sus glándulas anales estén llenas. Deberás llevarlo al veterinario para desparasitarlo o para que le vacíe las glándulas.

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